ROSY BARB

Pethia conchonius

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OBSERVACIONES
  • ¡Ojo! Las imágenes son solo una referencia. Los peces que recibas pueden tener ligeras diferencias.
  • El despacho se coordinará una vez finalizada la compra. El plazo de entrega es de 3 a 5 días para especies en stock y de hasta 45 días para especies a pedido.

El ROSY BARB corresponde a Pethia conchonius y es una alternativa ornamental muy atractiva para aficionados que buscan peces con presencia, movimiento y características bien definidas. Su apariencia puede mostrar variaciones naturales de color, patrón y forma de aletas, especialmente cuando se trata de líneas seleccionadas. Los ejemplares del listado se ofrecen en una talla aproximada de 2.5cm. Antes de incorporarlo conviene considerar su talla adulta, su comportamiento y el espacio que necesitará a largo plazo.

Esta especie procede de ríos y lagunas de Asia, donde ocupa aguas con vegetación, ramas y amplios sectores para nadar. En su ambiente natural encuentra refugio, alimento y zonas de descanso entre plantas, raíces, rocas o sustratos blandos, según la localidad. Recrear parte de esa complejidad en el acuario reduce el estrés y permite observar conductas más naturales. La calidad del agua y la estabilidad ambiental son tan importantes como alcanzar una cifra concreta de temperatura o pH.

En la etapa adulta puede alcanzar 6 a 10 cm. El desarrollo final depende de la genética, la alimentación, la calidad del agua y el espacio disponible. El ROSY BARB debe mostrar respiración regular, cuerpo bien proporcionado, aletas íntegras y respuesta activa al alimento. Una coloración menos intensa después del traslado puede ser normal, pero debería mejorar gradualmente tras una aclimatación tranquila y sin cambios bruscos.

Su comportamiento es activo y gregario; un grupo numeroso distribuye la energía y reduce persecuciones. Puede convivir con danios, rasboras, otros barbos y peces comunitarios robustos. Aun así, cada acuario es diferente y siempre deben considerarse la talla, el temperamento y la velocidad de alimentación de todos los habitantes. Los grupos pequeños pueden mordisquear aletas; conviene evitar compañeros lentos de aletas largas. La introducción con luces tenues, refugios disponibles y observación durante los primeros días ayuda a detectar incompatibilidades antes de que se conviertan en un problema.

Para su mantenimiento se recomienda un volumen mínimo cercano a 100 litros, ajustándolo al número de ejemplares y a la talla adulta. Un rango orientativo es de 20 – 26 °C, con pH entre 6.0 – 7.5. El acuario debe estar ciclado, contar con filtración biológica eficiente y mantener amonio y nitrito en cero. Los cambios parciales regulares, la limpieza cuidadosa del sustrato y una buena oxigenación favorecen una vida larga y estable.

La alimentación es omnívora; acepta hojuelas, pellets, artemia, daphnia y alimentos vegetales. Conviene ofrecer porciones pequeñas que puedan consumirse en pocos minutos, alternando formatos para cubrir proteínas, grasas, fibra, vitaminas y minerales. Una dieta variada mejora la condición corporal, la respuesta inmunitaria y la expresión de los colores. El exceso de comida deteriora rápidamente el agua, por lo que es preferible ajustar la cantidad y retirar restos visibles antes de que se descompongan.

Durante la aclimatación, el ROSY BARB debe recibir tiempo para igualar temperatura y adaptarse gradualmente a los parámetros del nuevo acuario. Se recomienda evitar verter el agua de transporte dentro del sistema principal. La cuarentena preventiva permite observar apetito, respiración, piel y aletas, además de reducir el riesgo de introducir parásitos. Un entorno estable suele ser más beneficioso que intentar modificar los parámetros todos los días.

Es ovíparo y dispersa huevos entre plantas. Los adultos no ofrecen cuidado parental y pueden consumir la puesta. Para cualquier intento de reproducción es importante seleccionar ejemplares saludables, ofrecer alimento de calidad y preparar refugios o superficies apropiadas. También se debe planificar el espacio para las crías y su alimentación inicial. Aunque no se busque reproducirlo, comprender su conducta reproductiva ayuda a interpretar cambios de color, territorialidad, cortejo o formación de parejas dentro del acuario.

Gracias a su atractivo y a la posibilidad de observar comportamientos naturales, el ROSY BARB puede convertirse en uno de los protagonistas del acuario. Su compra debe ir acompañada de una planificación responsable: volumen definitivo, filtración, compañeros compatibles y presupuesto de alimentación. Con agua limpia, dieta variada y mantenimiento constante, Pethia conchonius puede expresar plenamente su coloración, mantenerse activo y aportar durante años una presencia distintiva a la colección.

TEMPERATURA

20 – 26 °C

PH

6.0 – 7.5