LANGOSTA MEXICANA NARANJA

Cambarellus patzuarensis

TAMAÑO2cm

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Código SKU 77800355579054
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La Langosta Mexicana Naranja (Cambarellus patzcuarensis var. Orange), conocida internacionalmente como CPO (Cambarellus Patzcuarensis Orange), es uno de los crustáceos ornamentales de agua dulce más populares dentro de la acuariofilia gracias a su intenso color naranja, su reducido tamaño y su interesante comportamiento. A diferencia de otras langostas de agua dulce de mayor tamaño, esta variedad enana puede mantenerse en una gran diversidad de acuarios comunitarios cuidadosamente planificados, aportando un atractivo visual único y un constante movimiento sobre el fondo del acuario.

La especie original es endémica del Lago de Pátzcuaro, en el estado de Michoacán, México. La Langosta Mexicana Naranja corresponde a una variedad seleccionada en cautiverio por su extraordinaria coloración anaranjada intensa, la cual se mantiene durante toda su vida cuando recibe una alimentación adecuada y vive en condiciones óptimas. Gracias a su belleza y facilidad de mantenimiento, se ha convertido en uno de los invertebrados más apreciados por aficionados y criadores de todo el mundo.

Los ejemplares adultos alcanzan entre 4 y 5 centímetros de longitud, siendo considerablemente más pequeños que otras especies de cangrejos o langostas de agua dulce. Su cuerpo está protegido por un resistente exoesqueleto de color naranja brillante, acompañado de pequeñas pinzas perfectamente desarrolladas que utiliza para alimentarse, explorar el entorno y defender un pequeño territorio. La Langosta Mexicana Naranja presenta un aspecto muy llamativo que destaca especialmente en acuarios plantados con fondos oscuros y abundante vegetación.

Su comportamiento es curioso, activo y principalmente bentónico, pasando la mayor parte del tiempo recorriendo el fondo, escalando troncos, rocas y plantas, o explorando escondites en busca de alimento. Aunque suele ser más pacífica que otras especies de mayor tamaño, la Langosta Mexicana Naranja mantiene un carácter territorial con otros ejemplares de su misma especie, especialmente en espacios reducidos. Por este motivo, cuando se mantienen varias juntas es recomendable disponer de numerosos refugios para minimizar posibles disputas.

Puede convivir con numerosos peces comunitarios pequeños y tranquilos como neones, rasboras, corydoras, otocinclus y otros peces que no presenten conductas agresivas. Sin embargo, es importante evitar especies grandes o depredadoras que puedan atacarla, especialmente durante el proceso de muda, momento en el que su exoesqueleto permanece blando y es más vulnerable. Asimismo, debe tenerse precaución al mantenerla con peces muy lentos o de largas aletas, ya que ocasionalmente podría intentar sujetarlos con sus pinzas si permanecen demasiado cerca.

La alimentación de la Langosta Mexicana Naranja es muy variada, ya que se trata de una especie omnívora. Acepta pellets específicos para crustáceos, tabletas para peces de fondo, vegetales como calabacín o espinaca previamente escaldados, hojas de almendro indio, así como alimentos congelados y pequeñas fuentes de proteína animal. Una dieta equilibrada favorece un crecimiento saludable, una correcta formación del exoesqueleto y una coloración mucho más intensa.

Durante su crecimiento, la Langosta Mexicana Naranja realiza mudas periódicas de su exoesqueleto. Este proceso es completamente natural y necesario para continuar desarrollándose. Después de cada muda suele permanecer escondida durante algunas horas o incluso días hasta que el nuevo caparazón se endurece por completo. Es recomendable dejar el exoesqueleto antiguo dentro del acuario, ya que normalmente será consumido por la propia langosta para recuperar minerales esenciales como el calcio.

Para su mantenimiento se recomienda un acuario con abundantes refugios formados por troncos, cuevas, rocas y plantas naturales que proporcionen zonas de seguridad. La Langosta Mexicana Naranja prospera especialmente bien en aguas limpias, bien oxigenadas y estables, con temperaturas entre 20 y 26 °C, un pH comprendido entre 6,8 y 7,8 y una dureza media que favorezca la correcta formación del exoesqueleto. Los cambios parciales regulares de agua y una buena filtración contribuyen significativamente a mantener ejemplares sanos y activos.

Gracias a su espectacular color naranja, su reducido tamaño, su facilidad de mantenimiento y su interesante comportamiento, la Langosta Mexicana Naranja se ha convertido en uno de los invertebrados ornamentales más buscados para acuarios de agua dulce. Su constante actividad, su capacidad para explorar cada rincón del acuario y su llamativa presencia aportan un enorme valor estético al montaje, convirtiéndola en una excelente elección para quienes desean incorporar un crustáceo resistente, diferente y de gran atractivo visual.

VOLUMEN MÍNIMO

30 litros

TEMPERATURA

20 – 26 °C

PH

6.5 – 7.5